domingo 25 de noviembre de 2007

Sempervivum nevadense en hábitat

Sempervivum nevadense (=S. minutum)
Presenta gran variabilidad en sus poblaciones, de modo que podemos encontrar ejemplares muy diferentes entre si. El origen de esta especie, supuestamente se debe a entrecruzamientos e hibridaciones que todavía no se han estabilizado, como podría deducirse por su alto número cromosómico. Aunque como siempre, todos son hipótesis. Su tamaño oscila entre los 2 y 3 centímetros de diámetro.
En un principio, se descubrió S. nevadense en Sierra Nevada y posteriormente fue descubierta en la vecina Sierra de Baza. Si bien ambas Sempervivum pertenecen a la misma especie, las dos poblaciones presentan características muy diferenciadoras.

Las poblaciones de Sierra Nevada
Se encuentran por encima de los 2.500 m. de altitud en abundancia. Crecen en rocas esquistosas y sus hojas exteriores se recurvan de modo que protejen el centro de la planta de la excesiva insolación y además se tiñen de un color rojo magenta característico. La floración es de color rosa muy intenso.

Las poblaciones de Sierra de Baza

Un poco más norteña, se encuentran como máximo a una altitud de 2213 m. y crecen sobre rocas calcáreas. Son poblaciones más uniformes que las de Sierra Nevada y de algo más tamaño. Sus hojas tienen algo de tomento y no presentan el tono rojo con la fuerte insolación. Las flores son de un rosa más claro, como difuminado y a veces casi blancas.

Veamos el hábitat típico de S. nevadense
Fotos y comentarios al pie de foto: Manuel Ramos
Es recomendable agrandar las fotos con un clic y disfrutar de los detalles.

SIERRA NEVADA
Peñones de San Francisco, Sierra Nevada (Granada). La planta que crece a su lado creo que es Sedum dasyphyllum subsp. dasyphyllum. La subespecie tipo de este taxon, según la descripción de Flora Ibérica, se caracteriza por la ausencia o poca abundancia de la pelosidad típica de las otras dos subespecies. Es más abundante en el norte de la península ibérica que en el sur, donde sólo puede encontrarse en algunas sierras de Granada y Jaén.

El Mulhacen y la Alcazaba desde los Peñones de San Francisco (Sierra Nevada)

El primer Peñón de San Francisco, Parque Nacional de Sierra Nevada.

Peñones de San Francisco, Sierra Nevada (Granada)

Peñones de San Francisco, Sierra Nevada (Granada). En esta localidad es típico verlos crecer en las grietas de rocas esquistosas.



Peñones de San Francisco, Sierra Nevada (Granada)


Barranco de San Juan


Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada). También pueden verse flores de Thymus serpylloides

Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada)

Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada). Junto al tomillo de la sierra (Thymus serpylloides), otro endemismo nevadense.

Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada)

Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada). Creciendo entre los enebros (Juniperus communis subsp. hemisphaerica)


Barranco de San Juan, Sierra Nevada (Granada)

Hoya de la Mora, Sierra Nevada (Granada)

Picón de Jérez, Sierra Nevada (Granada). No es una localidad donde abunden mucho las siemprevivas. Quizá sea debido a que es una zona en la que abundan rocas como los mármoles, muy carbonatadas. De todas formas el substrato fundamental está formado por esquistos como en todo el núcleo central de Sierra Nevada. La foto la hice un 15 de agosto y puede observarse el aspecto tan deteriorado que puede llegar a tener esta planta en pleno verano.


SIERRA DE BAZA

Roquedo en la Sierra de Baza

Pinus sylvestris en la Sierra de Baza

Sierra de Baza


Sierra de Baza



Calar de Santa Bárbara, Sierra de Baza (Granada). Esta planta se ha asentado sobre una Saxifraga erioblasta; o quizá la Saxifraga ha crecido alrededor del Sempervivum, no se...


Calar de Santa Bárbara, Sierra de Baza (Granada)

Sempervivum cantabricum ssp. urbionense en hábitat


04/11/07 EXCURSIÓN A LAS LAGUNAS DE NEILA (Sierra de la Demanda, Burgos)

Por: Marta de Vizcaya y Cereus Cactus

Las lagunas de Neila son un espacio natural protegido, a unos 2.000 m. de altitud. Están situadas al Sur de la Sierra de la Demanda, en la provincia de Burgos.

En el centro hacia la izquierda de la primera foto hay una mancha verde azulada a pie de la montaña, es una de las varias lagunas de la zona.

Foto: MartadeVizcaya Sempervivum cantabricum ssp. urbionense

Foto: Marta de Vizcaya


Foto: Cereus Cactus Foto: Cereus Cactus











































domingo 18 de noviembre de 2007

Sempervivum cantabricum en hábitat: Cuevas del Sil

Sempervivum cantabricum cantabricum se distribuye por buena parte de la Cordillera Cantábrica. Se supone que toda esta población es la misma, pero lo cierto es que los estudiosos establecen formas diferentes. Una de ellas procede de Cuevas del Sil, en el valle del río del mismo nombre, en León. Una zona montañosa (próxima está la estación de esquí de Leitariegos), muy fría en invierno, con vegetación atlántica pero diría que con un toque mediterraneo (por ejemplo, fotografiando estas rosetas olía a tomillo que daba gloria).

El caso es que, como digo, parece haber una forma especial en este lugar. Véase, por ejemplo, aquí y aquí

Así que, alentado por Khal, allá que me fui el pasado miércoles a buscar esta maravilla. Y, efectivamente, allí estaba:


Esta forma local se caracterizaría por la especial coloración rojizo-rosada de sus hojas más externas, y así fue: todas las rosetas que encontré presentaban este patrón en mayor o menor medida. No es algo que haya visto en plantas de otros lugares, aunque hay que tener en cuenta la variabilidad por la época, condiciones de cultivo, etc.



Otra cosa que llama mucho la atención es la ausencia de marca roja en los ápices de las hojas. En otras zonas he encontrado rosetas así, pero siempre eran las ubicadas en lugares especialmente umbríos. En este caso, rosetas en roca a pleno sol carecían de la punta roja, como éstas de arriba.

Crecían en una empinada ladera, y por la tarde, que es cuando hice la visita, ya hacía mucho que había dejado de dar el sol. Al igual que en Picos, parecen preferir zonas expuestas al sol de la mañana, evitando el más plomizo de mediodía y tarde.

A pesar de todo, era evidente que muchas rosetas lo estaban pasando mal:

Rosetas muy apretadas, creciendo sobre un lecho de hojas muertas y sin desarrollar gran tamaño a pesar de su edad (comparad estas rosetas con las de las tres primeras fotos).


En muchas, la parte central estaba hundida, casi oculta por las hojas más externas muertas o muriéndose. Pero fijaos en el color de estas rosetas, más que rojizo pasa a ser violaceo.



Hay que tener en cuenta que estámos en noviembre, y que hemos pasado un septiembre y octubre casi veraniegos, con temperturas suaves y casi ausencia total de precipitaciones. Esto hace que muchas rosetas se vean maleadas y, en algunos casos, ya en el límite. Observad este grupo, qué color amarillo tan poco saludable. De hecho, algunas rosetas ya se ven marchitas:


Lo que sí presentaban, sin lugar a dudas, es el hirsutismo propio de la especie:


Eso sí, diría que los cilios del borde de las hojas son mayores que en las que he visto en otras zonas. En algunas hojas ya secas, casi llegaban a pinchar (Y podéis comprobar la ausencia total de rojo en las puntas de las hojas, realmente curioso. Será interesante comprobar si siguen así todo el año)



Este grupo presentaba unos colores muy bonitos, pero fijaos en la roseta grande de la izquierda:



Esta roseta floreció sin tallo floral, tres o cuatro flores saliendo directamente de la roseta. A pesar de la fecha, todavía no estaban marchitas del todo, aunque no tengo claro que llegasen a abirse completamente los capullos.

Como digo, la visita se hizo por la tarde, ya con la ladera en sombra. Eso en noviembre implica muy mala luz. Sin embargo, todas las fotos son con luz natural, salvo ésta que hice con flash (en primer término, la vara floral seca de Umbilicus rupestris):



En fin, un buen sitio al que habrá que volver con más tiempo y mejor luz. Y en diferentes épocas para comprobar cómo progresan. Espero que os hayan gustado.




sábado 10 de noviembre de 2007

Sempervivum cantabricum en hábitat: Picos de Europa

Para esta primera intervención en el blog he elegido mostraros fotos de semper en hábitat. En agosto de 2006 hice una excursioncilla de unas horas a Picos de Europa, concretamente a los famosos Lagos de Covadonga:


Allí tengo controlada una zona en la que crecen los semper en relativa abundancia. Hablamos de Sempervivum cantabricum ssp. cantabricum.


Uno se puede tirar horas pateando la montaña sin ver una sola roseta, hasta que llega al lugar justo y entonces empiezan a aparecer por doquier. Al margen de que, lógicamente, estas plantas tendrán unas preferencias en cuanto a orientación, etc., me resulta curioso que se concentren de esa manera en zonas muy pequeñas. Parece lógico que, dado su sistema de reproducción vegetativa, la expansión de una roseta se produzca por zonas próximas, dando lugar entonces a esas “zonas de abundancia”. Pero ¿y las semillas? ¿por qué no favorecen la extensión de la planta a otros lugares?.


En fin, son cuestiones que los botánicos sabrán resolver, seguramente. De momento, paso a mostraros una selección de fotos que hice.


Crecen en una zona de abundante piedra caliza, con mucha mancha de hierba, musgo, etc., una zona con humedad abundante, tanto en el suelo como en el aire, especialmente debido a las frecuentes nieblas que cubren los Lagos. Crecen tanto entre la hierba (bastante tapados por ésta, en ocasiones), como en la roca, aprovechando resquicios y oquedades donde haya una mínima cantidad de sustrato disponible.



En estas fotos se aprecia muy bien la característica pilosidad de las hojas ("piloso-glandulosas", dicen los botánicos). Podéis ampliar las fotos:



Sólo hay otra planta que colonice tanto y tan bien este sustrato rocoso: Saxifraga paniculata. Muy abundante por todos lados, y formando grandes "manchas" de rosetas. Realmente bonita:

Pero, a pesar de los méritos de la saxifraga, he de reconocer mi debilidad por los sempervivum. Esa manera de colonizar las grietecillas:



Un agujero entre las rocas y un poco de sustrato es suficiente para establecer una "familia":



Aquí, acompañado de otras crassulaceas (Sedum album y Sedum dasyphyllum):


Las rosetas que crecen en exposiciones más soleadas, como las que siguen a continuación, presentan crecimiento desproporcionado de algunas hojas, probablemente con el fin de proteger el centro de la roseta del exceso de radiación solar:



No sé si será uno de sus platos preferidos, probablemente no, pero lo cierto es que algunas cabras se entretienen mordisqueando los tiernos centros de las rosetas:

Y aunque era agosto, y ya estaba pasada la época de floración, algunos ejemplares más o menos rezagados sí encontré. Estos dos con flores, creciendo en una zona más umbría (fijáos en la forma y color de las rosetas):



Una curiosa roseta con capullos a punto de abrirse y que, extrañamente, no ha desarrollado vara floral (y, abajo, Sedum album):

Ésta siguiente sí la ha desarrollado, aunque un tanto amorfa:


Y esta última también sufrió el apetito de las cabras, probablemente no llegó ni a echar las flores:

Otro día más...;-)

Un abrazo,

Toño